Leyendo a Cortázar me acuerdo de ti, me imagino como hubiera sido todo si estuviéramos en París, como la inocente Maga y Oliveira, juntos, enamorados como ellos, sufriendo también.
Me imagino una vida entera fumando en un pequeño departamento, caminando por el Sena, recorriendo los puentes y tiendas que nos quedaban por ver.
En fin, eso se queda en mi imaginación junto con Oliveira y la Maga, que nunca existieron realmente.
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Cartas a cualquiera